Foto: Roberto Cedeño.

La Manada de Despertando con Caballos nació hace 18 años con la llegada de Felipa, la yegua que hoy es la matriarca de esta comunidad.  Felipa dio vida a Feliciano y, con el tiempo, a través de vínculos, encuentros y afinidades, el grupo fue creciendo hasta conformar la manada actual.

Los caballos, animales gregarios, se integran en un ser colectivo: la Manada, un espacio donde comparten comunicación, sensibilidad y equilibrio.

Dentro de esa unidad, cada caballo conserva su personalidad y una forma singular de relacionarse con las personas.  Algunos observan con profundidad; otros ofrecen contención; otros invitan al movimiento; y otros, más activos e intencionales, impulsan procesos de cambio.

Esa diversidad de presencias, respuestas y formas de conexión hace que cada encuentro con la manada sea único, vivo y auténtico.

La sensibilidad de esta manada tiene una explicación muy sencilla:  Viven en libertad, forman vínculos auténticos y expresan sin limitaciones su naturaleza.

— Ana Alvear, facilitadora

Jeque

Feliciano

Canelo

Zuco Tobías

Felipa